6 de agosto de 2026
PLA, PETG, ABS y ASA: qué filamento elegir para cada pedido de impresión
Cuando un cliente envía un modelo y pide que se imprima "lo más barato posible" o "que aguante mucho", elegir el filamento no es cuestión de gustos: es una decisión que afecta tanto al resultado como a si acabarás reimprimiendo el pedido gratis. PLA, PETG, ABS y ASA cubren casi todo el abanico de pedidos habituales de un taller pequeño, pero cada uno tiene sus propias contrapartidas.
Los cuatro materiales, en resumen
- PLA — el material más sencillo de imprimir: poca contracción, no necesita cama caliente por encima de 50-60 °C, no requiere cámara cerrada, apenas sufre warping. Se imprime a 190-220 °C. Su punto débil es la baja resistencia térmica (empieza a ablandarse alrededor de 55-60 °C) y la fragilidad ante impactos.
- PETG — PET modificado con glicol, se imprime a 220-250 °C sobre cama a 70-80 °C. Notablemente más resistente y dúctil que el PLA, tolera mejor la humedad y los cambios de temperatura, aguanta mejor los golpes. Su punto débil es que tiende al stringing si el retracto no está bien ajustado, y se hunde en puentes y voladizos sin buena refrigeración.
- ABS — el clásico para piezas funcionales: se imprime a 230-260 °C, cama a 90-110 °C, se recomienda encarecidamente cámara cerrada o las piezas planas grandes tienden a sufrir warping. Su resistencia térmica es notablemente superior a la del PLA y el PETG (temperatura de transición vítrea en torno a 100 °C). Al imprimir desprende un olor a estireno bastante marcado, así que la ventilación es importante.
- ASA — mecánica y térmicamente casi idéntico al ABS, pero con estabilizantes UV: no amarillea ni se vuelve quebradizo al sol. También necesita cámara cerrada para evitar el warping, pero huele notablemente menos que el ABS al imprimir. Cuesta más que el ABS, algo que se justifica en cualquier pieza que vaya a estar en exterior.
Para qué pedidos se suele usar cada uno
- PLA — decoración, figuras de mesa, prototipos puntuales para comprobar una forma, regalos. En general, cualquier pieza sin carga mecánica que no vaya a estar al sol ni dentro de un coche caliente.
- PETG — la opción todoterreno por defecto para lo que necesite ser más resistente que una pieza decorativa pero sin altas exigencias térmicas: soportes, organizadores, tapas, piezas con carga mecánica ligera, contacto con alimentos (es más fácil encontrar PETG certificado apto para alimentos que ABS con la misma certificación).
- ABS — piezas funcionales que se calientan o sufren rozamiento: carcasas de electrónica cerca de una fuente de calor, piezas pequeñas de interior de automóvil, uniones mecánicas donde importa la resistencia al impacto a temperatura ambiente y elevada.
- ASA — todo lo que hace el ABS, pero en exterior o al sol directo: rótulos, soportes de cámaras, decoración de jardín, piezas exteriores de vehículos.
Si la pieza del cliente va a estar en un alféizar soleado o en el jardín, es casi siempre motivo para proponer ASA en lugar de ABS, aunque la diferencia de precio le haga dudar: el PLA y el ABS normal amarillean y se vuelven quebradizos con el UV con el tiempo, y la reclamación por la reimpresión acaba cayendo en el taller, no en el cliente.
Qué conviene avisar al cliente antes de imprimir
- Contracción y precisión dimensional. El ABS y el ASA se contraen notablemente más al enfriarse que el PLA — si la pieza tiene que encajar en un montaje con tolerancia ajustada, hay que avisarlo de antemano, no justificarlo después.
- Olor al imprimir ABS. Si se imprime en un espacio donde hay gente cerca (taller en casa, coworking), conviene avisar de antemano de que el pedido en ABS se imprimirá con ventilación activa y posiblemente fuera del horario habitual — mejor resolverlo antes de empezar a imprimir que después de una queja.
- Puentes y voladizos en PETG. Si el modelo tiene puentes largos sin soportes, hay que avisar de que el PETG puede hacer stringing o hundirse sin buena refrigeración — o se añaden soportes de entrada, o se propone PLA para esa geometría concreta.
- Límites de temperatura de uso. Conviene preguntar explícitamente dónde va a estar la pieza acabada — relevante cerca de calefactores, en coches en verano, en lavavajillas. Fallar en este punto es la causa más habitual de reclamaciones por piezas deformadas.
Cómo varía el precio del material
Los precios dependen mucho de la marca, pero para filamentos básicos estándar la referencia aproximada es esta:
PLA: el más barato de los cuatro
PETG: aproximadamente un 20-40% más caro que el PLA
ABS: similar al PETG, muy dependiente de la marca
ASA: normalmente el más caro, por los aditivos estabilizantes UV
La diferencia entre PETG y ABS suele ser pequeña y depende más de la marca concreta que del material en sí. Al calcular el precio de un pedido conviene usar el precio real de la bobina del material que se está usando, no una estimación aproximada — de lo contrario, el margen en pedidos recurrentes de ABS o ASA se va erosionando sin darse cuenta.
Calcula tu precio en un minuto
Calculadora gratuita: peso de la pieza, tiempo de impresión, precio del material — sin registro.
Si un pedido requiere una versión reforzada (con carbono o fibra de vidrio) de cualquiera de estos plásticos, hay que presupuestar aparte el desgaste de la boquilla por filamento abrasivo: se desgasta un orden de magnitud más rápido que con PLA o PETG normales, y es una partida propia dentro del coste.
En resumen
No existe un filamento "correcto" único, solo el adecuado para cada pedido concreto. El PLA cubre decoración y piezas puntuales, el PETG es el caballo de batalla para la mayoría de piezas funcionales sin altas exigencias térmicas, y el ABS/ASA cubren todo lo que tenga que resistir calor o sol. Avisar de las limitaciones del material al cliente antes de imprimir, en vez de después, es lo que mantiene al mínimo las reimpresiones y las discusiones sobre calidad.
